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miércoles, 5 de diciembre de 2007

Herejias: Arrianismo, Nestorianismo y Monosofismo

HEREJÍAS que atentan contra la unión de la naturaleza y la persona de Cristo.
Arrianismo.-
El arrianismo debe su nombre al obispo Arrio (256-336)
Afirmaba que Jesucristo no era Divino, sino alguien que fue creado por Dios para apoyarlo en su Plan.
Al ser creado por Dios, hubo un tiempo en el que no existía, deduciéndose de esto que el Verbo no es eterno, o sea no es Divino.
La ortodoxia reveló siempre que Cristo era Dios encarnado en un hombre, no era un hombre influido ni creado por Dios, era Dios, y jamás retrocedió de esta afirmación.
Sin embargo, al ser esto considerado como un misterio, es comprensible que no fuera aceptado por muchísima gente que, como los seguidores de Arrio, se inclinaban por pensamientos más racionales, por lo tanto más inteligibles.
Propagó la idea de que no hay tres personas en Dios sino una sola persona, el Padre. Jesucristo no era Dios, sino que había sido creado por Dios de la nada como punto de apoyo para su Plan. El Hijo es, por lo tanto, criatura y el ser del Hijo tiene un principio; ha habido, por lo tanto, un tiempo en que él no existía. Al sostener esta teoría, negaba la eternidad del Verbo, lo cual equivale a negar su divinidad. A Jesús se le puede llamar Dios, pero solo como una extensión del lenguaje, por su relación íntima con Dios.
Admitía la existencia del Dios único, eterno e incomunicable; el Verbo, Cristo, no divino sino pura criatura, aunque más excelsa que todas las otras y escogido como intermediario en la creación y la redención del mundo. Aunque Arrio se ocupó principalmente de despojar de la divinidad a Jesucristo, hizo lo mismo con el Espíritu Santo, que igualmente lo percibía como creatura, e incluso inferior al Verbo.
Nestorianismo.-
Doctrina que considera a Cristo separado en dos personas, una humana y una divina, completas ambas de modo tal que conforman dos entes independientes, dos personas unidas en Cristo, que es Dios y hombre al mismo tiempo, pero formado de dos personas distintas.
Herejía que en el siglo V enseñaba la existencia de dos personas separadas en Cristo encarnado: una divina, el Hijo de Dios; y otra humana, el hijo de María, unidas con una voluntad común. Toma su nombre de Nestorio, patriarca de Constantinopla, quien fue el primero en difundir la doctrina.Los errores del nestorianismo se pueden sintetizar así: El hijo de la Virgen María es distinto del Hijo de Dios. Así como de manera análoga hay dos naturalezas en Cristo, es necesario admitir también que existen en Él dos sujetos o personas distintas.Estas dos personas se hallan ligadas entre sí por una simple unidad accidental o moral. El hombre Cristo no es Dios, sino portador de Dios. Por la encarnación el Logos-Dios no se ha hecho hombre en sentido propio, sino que ha pasado a habitar en el hombre Jesucristo, de manera parecida a como Dios habita en los justos.Las propiedades humanas (nacimiento, pasión, muerte) tan sólo se pueden predicar del hombre Cristo; las propiedades divinas (creación, omnipotencia, eternidad) únicamente se pueden enunciar del Logos-Dios; se niega, por lo tanto, la comunicación entre ambas naturalezas.
En consecuencia, no es posible dar a María el título de Theotokos (=Madre de Dios), que se le venía concediendo habitualmente desde Orígenes. Ella no es más que "Madre del Hombre" o "Madre de Cristo".

Monofisismo.-
El monofisismo (del griego μονος, monos, "uno", y φυσις, physis, "naturaleza") es una doctrina teológica que sostiene que en Jesús sólo está presente la naturaleza divina pero no la humana.
El monofisismo o doctrina de la unidad física entre la naturaleza humana y la naturaleza divina de Cristo, tuvo como primer promotor a Eutiques, monje archimandrita de un gran monasterio de Constantinopla. Había sido Eutiques un decidido adversario de Nestorio, pero empeñado en querer interpretar al pie de la letra, y no sabiendo entender bien algunas fórmulas poco felices e imprecisas de san Cirilo de Alejandría sobre la unidad de la persona en Cristo, sostuvo que, antes de la Encarnación, había dos naturalezas en Cristo; en la encarnación la naturaleza humana fue absorbida por la naturaleza divina.
Su origen se remonta a su rechazo a la confesión cristológica conocida con el nombre de ‘Símbolo de la Unión’
“Confesamos a nuestro Señor Jesucristo, unigénito de Dios, perfecto en cuanto Dios y perfecto en cuanto Hombre, con verdadera alma y verdadero cuerpo, que según la divinidad nación del Padre antes de todos los tiempos y según la humanidad; pues hubo una unión de dos naturalezas, y por eso confesamos un solo Cristo, un solo Hijo, un solo Señor, considerando esta unión sin mezcla, confesamos a la Santa Virgen, como madre de Dios, pues de Dios-Logos se hizo carne y hombre, y en la Encarnación se unió al Templo asumido de Ella” A pesar de los acuerdos obtenidos entres las dos escuelas, Eutiques no lo aceptó. Sus doctrinas tuvieron por origen la lucha que entabló contra la herejía nestoriana, sin advertir que, en su anhelo, caía en el error opuesto, ya que al cuestionar la naturaleza y la persona de Cristo, terminaba por negar lo que quiso defender. En síntesis, Eutiques sostenía que la naturaleza humana de Cristo había sido absorbida por la divina, produciéndose la unión física de lo humano y

Clunienses

Cluny decide imponerse ante La regla De San Benito, agrupando un gran número de conventos y convirtiéndose en la orden más importante de la Edad Media, estableciéndose en toda Europa.
Cluny fue fundado en el 910 por el monje Berno y un pequeño grupo de seguidores bajo el patrocinio de Guillermo de Aquitania. Desde sus inicios, la orden cluniacense ofreció dos aspectos muy originales:
· Por un lado, estaban sometidos sólo al Papa de Roma, al margen de los demás poderes señoriales y religiosos. Por ello, cuando la orden se extendió, constituyó en sí misma un auténtico estado por encima de las fronteras políticas y diocesales.
· Por otro lado, frente a la falta de dirección y coordinación que tenían las anteriores comunidades religiosas, Cluny dirige y coordina todos los monasterios de la orden desde la casa madre para que la regla de San Benito se interprete de un modo unitario y homogéneo.
Cluny en un principio reestableció la vieja regla benedictina prácticamente en todo su rigor. Mantiene la pobreza, la castidad, la obediencia, la humildad y la penitencia, aunque la pobreza no concernía a la construcción de los monasterios ni a sus ornamentos.
La orden la cluniacense impone:
1.- El silencio de Los monjes.
2.- la solemnidad del canto litúrgico
3.- el equilibrio entre oración y trabajo.
La orden insiste en la necesidad de la penitencia a través de la peregrinación. El fomento de la peregrinación presupone que a través de sus iglesias, hospitales y albergues pueden difundir fácilmente los fundamentos de la doctrina cristiana al mismo tiempo que ofrecen al pueblo un apoyo tanto en sus necesidades materiales como en las espirituales.
Cluny se preocupa por la sociedad en general y se da a la tarea de crear 2 instituciones que reinstaura la paz y el entendimiento:
1.- La paz de Dios: es una institución fundada en el 989 que dota de asilo e inmunidad a todas las gentes que se refugien en lugares sagrados. Así, se evitaba el saqueo de bienes eclesiásticos y todos los desvalidos pueden escapar en el templo de las brutales acometidas que sufrían.
2.- La tregua de Dios: es una institución establecida más tarde, en el año 1027, que prohibía pelear en determinadas fechas. En un principio, se planteó que la prohibición debía extenderse de la tarde del sábado a la mañana del lunes con el fin de que los guerreros pudieran cumplir con los deberes dominicales.Sin embargo, como la medida alcanzó gran éxito, terminaron extendiendo la tregua desde el miércoles por la tarde al lunes por la mañana.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Orden Domínica

Orden católica fundada en 1214 por santo Domingo en Toulouse (Francia). Su finalidad era la de contrarrestar las herejías de aquel entonces, por medio de la predicación, la enseñanza y los ejemplos de austeridad. La orden fue reconocida con carácter formal en 1216, cuando el papa Honorio III les otorgó la confirmación papal. También les otorgó toda una serie de privilegios, tales como el derecho a predicar y a escuchar confesiones en cualquier sitio, sin tener que solicitar una autorización al obispo de la diócesis local. Ya en 1205, Domingo había notado la necesidad que había de que existiera una orden como ésta, para poder así convertir a los albigenses. Fue también por estas fechas cuando decidió dedicar su vida a la evangelización de los heréticos y los analfabetos. Predicadores y defensores de la ortodoxia Los dominicos insistían especialmente en el vivir en un estado de pobreza absoluta, rechazando incluso las posesiones que eran propiedad de la comunidad, transformándose así, al igual que los franciscanos, en una orden mendicante. En 1425, el papa Martín V les otorgó una autorización para que pudieran poseer ciertas casas; el papa Sixto V hizo extenso el permiso a toda la orden en 1477. La primera casa dominica fue fundada en la iglesia de san Román en Toulouse, desde la que, en 1217, Domingo envió a algunos de sus discípulos a difundir el movimiento por todo el resto de Francia y de España. En el plazo de seis años la orden se trasladó incluso a Inglaterra, fundando una casa en Oxford. Allí los dominicos recibieron el nombre de frailes de hábito negro, debido al hábito que usaban fuera de sus monasterios cuando predicaban y escuchaban confesiones, un abrigo y una capucha negra sobre una túnica blanca de lana. A fines de siglo, los frailes de hábito negro contaban con 50 conventos y residencias activas en Inglaterra, lo mismo que en Escocia, Irlanda, Italia, Bohemia, Rusia, Grecia y Groenlandia. De acuerdo con el propósito de su fundación, los dominicos siempre habían sido reconocidos como predicadores muy entregados, y por estar en contra de cualquier variación en las enseñanzas de la Iglesia católica. Les fue confiada la misión de supervisar la Inquisición como una empresa eclesiástica, e incluso en España, donde la Inquisición se transformó en la práctica en un departamento de gobierno civil, siempre había un dominico al frente. La oficina del Amo del Palacio Sagrado, el teólogo personal del Papa, creado por santo Domingo en 1218, y dotado más tarde de grandes privilegios por el papa León X, siempre estuvo a cargo de algún componente de la orden. Después de 1620, una de las labores de la congregación era la de supervisar todo lo que se pudiera o no pudiera imprimir en los libros de religión. Contribuciones a la Iglesia y a las artes Los dominicos han ocupado cargos de gran importancia dentro de la Iglesia; cuatro papas, Inocencio V, Benedicto XI, Pío V y Benedicto XIII, como también contaron con más de 60 cardenales miembros de la orden. Además de su trabajo específico, los dominicos han hecho mucho para el fomento y la ayuda en el desarrollo del arte. De sus claustros han surgido muchos y muy distinguidos pintores, tales como fray Angelico y fray Bartolomeo. Sus principales contribuciones a la literatura han sido en materias de la teología y la filosofía, con tan notables escritores como fueron santo Tomás de Aquino y san Alberto Magno. La importante enciclopedia medieval Speculum Majus fue fruto del trabajo del dominico Vicente de Beauvais. Otros destacados dominicos fueron los místicos alemanes Meister Eckhart, Johannes Tauler y Heinrich Suso, como también el predicador y reformador religioso italiano Savonarola. A finales de la edad media, la influencia de la orden fue sólo igualada por los franciscanos. Ambas órdenes compartían un gran poder sobre la Iglesia y sobre los estados católicos, determinando que muchas veces surgiera una fuerte hostilidad entre los miembros del clero de las distintas parroquias, cuyos derechos con mucha frecuencia parecían ser usurpados por los frailes. Los dominicos jugaron el papel principal en lo que fue la evangelización de las colonias españolas en América; la primera santa americana, santa Rosa de Lima, fue una monja de la Tercera Orden de los dominicos que llegó a gozar de altos dones místicos. El papa Clemente X la canonizó en 1671 y la declaró patrona de Lima, América, Filipinas y las Indias orientales. El trabajo desarrollado en las misiones sigue siendo hoy una de las funciones más relevantes de los dominicos. Órdenes auxiliares Domingo fundó una orden de monjas dominicas en 1205, antes que se estableciera la rama masculina de la orden. Sin embargo ellas adoptaron el nombre de Segunda Orden dominica. En 1220, los dominicos establecieron la Milicia de Jesucristo e hicieron prometer a sus miembros que defenderían a la Iglesia con sus armas y con todos los medios de que dispusieran; la idea era la de contar siempre con un grupo de laicos que defendiera a la Iglesia de los asaltos de los albigenses y de otros grupos de innovadores agresivos. A finales del siglo XIII se unieron a los dominicos los hermanos y hermanas de la Penitencia de santo Domingo; grupo de laicos que hacía votos de piedad, y que estaba bajo el mandato de la Primera Orden. Esta nueva entidad recibió el nombre de Tercera Orden de santo Domingo. Hoy en día la cabeza suprema de la orden es el Maestro General, quien gobierna durante doce años; reside en Santa Sabina, en Roma. La orden está estructurada en provincias religiosas, muy distintas de las geográficas, cada una de las cuales cuenta con un provincial a la cabeza. La principal misión de la orden es la educación. Es por esto que los dominicos mantienen aún sus características iniciales de ser maestros y defensores de la ortodoxia confesional.

Orden Franciscana

La espiritualidad de los franciscanos (menores, clarisas, regulares y seglares) es idéntica a la del fundador en lo fundamental, y la podemos encontrar resumida en estas palabras de San Francisco: "La Regla y vida de los Hermanos Menores es esta: observar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, viviendo en obediencia, sin nada propio y en castidad" (2Reg 1).
Observar el Evangelio y los consejos evangélicos es algo que los franciscanos tienen en común con las demás órdenes religiosas, pero el nombre de "Hermanos Menores" pone el acento en que este ideal hay que vivirlo en humildad y fraternidad: "Ninguno de los hermanos tenga poder o dominio entre ellos, como dice el Señor en el Evangelio: Los jefes de las naciones las dominan y los grandes las oprimen. No ha de ser así entre los hermanos. El que quiera ser mayor entre ellos se haga como el menor" (1Reg 5).
Menor y sometido a todos, tal debe ser la actitud de todo franciscano, a imitación de Jesucristo, el cual, a pesar de ser el Hijo de Dios, nos ha dejado un ejemplo encarnándose en María la Virgen, naciendo pobre en Belén, viviendo pobre y peregrino en este mundo y humillándose hasta la muerte en cruz, en obediencia perfecta a la voluntad del Padre.
Los franciscanos están llamados a conservar "el espíritu de la santa oración y devoción" sobre todas las demás cosas o actividades, que deben realizarse "fiel y devotamente". La pobreza, al contrario que en las órdenes precedentes, debe ser absoluta, individual y colectivamente. Los hermanos deben vivir del propio trabajo y, en caso de necesidad, pueden recurrir a la "mesa del Señor", o sea a la mendicación, sin avergonzarse, porque también Cristo se hizo pobre y peregrino en este mundo.
Vida de San Francisco;
· 1205 Francisco parte para la Pulla, enrolado en el ejército. En Espoleto tiene el sueño que dará otro rumbo a su vida. Comienza la fase inicial de su conversión.
· 1206 Por el mes de marzo, ante el tribunal del obispo de Asís, renuncia a los bienes paternos y a la familia.
· 1206/08 Trabaja en la restauración de las ermitas de San Damián, San Pedro y Santa María de los Ángeles o de la Porciúncula.
· 1208 Por el mes de abril, oyendo misa en la Porciúncula, escucha el evangelio del envío de los discípulos en misión, en el que descubre su vocación. Poco después empiezan a unírsele compañeros.
· 1209 Francisco hace escribir la "forma de vida". En primavera, el papa Inocencio III la aprueba verbalmente.
· 1217 En Pentecostés, se celebra en la Porciúncula el primer Capítulo General propiamente dicho. La Orden se divide en 12 Provincias.
· 1220 Francisco regresa a Italia. A petición del Santo, Honorio III nombra al cardenal Hugolino protector de la Orden. Francisco deja el gobierno de la misma.
· 1223 Francisco compone la Regla definitiva en Fonte Colombo, que es aceptada por el Capítulo y aprobada por el papa Honorio III. Celebración de la Navidad en Greccio.
· 1224 En el mes de septiembre, impresión de las Llagas de la Pasión de Cristo, en el monte Alverna.
· 1226 El sábado día 3 de octubre, hacia las 19 horas, muere Francisco a la edad de 44 años, en la Porciúncula. 1228 El 16 de julio, Gregorio IX canoniza a Francisco en Asís.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Herejías

Según lo establece el Derecho Canónico: “Se llama herejía a la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma”[i] definición que se contrapone a la del escritor colombiano, Fernando Vallejo, quien en su “La Puta de Babilonia” desmenuza la historia de la Iglesia Católica para mostrar los excesos en los que esta ha caído, y dice: “La Herejía es toda desobediencia al Papa, de obra o pensamiento”[ii]; el mismo planteamiento se hace sobre la definición en los estudios filosóficos, históricos y literarios de la biblioteca virtual de la ITAM, donde se dice: “Morghen hace una aproximación[…]es hereje el que es declarado como tal por las autoridades eclesiásticas”[iii] ; con lo que se puede observar que la herejía es entendida de distintas maneras, pero es en definitiva aquello que se opone al dogma de una creencia, en especifico de la Iglesia. La palabra es de origen griego, hairesis, que se puede traducir al español como secta, en su origen no fue utilizada con la carga negativa que tendría años más tarde, y se refería a los distintos grupos doctrinales que de una u otra forma seguían las enseñanzas de Cristo. El concepto comenzó a cambiar a partir del siglo V, cuando, en los conflictos entre los distintos grupos, León V comienza a perseguir a los arrianos, y a imponerse como cabeza de la iglesia, como lo recoge Isaac Asimov en su “El Imperio Romano”: “León adoptó una actitud firme en todas las disputas religiosas de la época. No vaciló en actuar como el primer obispo de la Iglesia, y su opinión fue adoptada por otros. Mostró su fuerza en una severa represión de los maniqueos […]” y agrega, “el maniqueísmo no murió, sino que llevó una existencia subterránea y tuvo influencia en el desarrollo de ciertas herejías medievales”[iv] .
Herejías.
Gnósticos.
Gnosticismo procede de una palabra griega que significa conocimiento, gnosis. Creían que existía una lucha entre el bien y el mal, en el cual el bien era el espíritu; consideraban que el mundo había sido creado por un Demiurgo para atrapar en él las almas de los seres humanos; a ese respecto Jesús no era el hijo de Dios, él había descubierto que el mundo era una mera ilusión, una prisión para el espíritu. Esta herejía tiene un origen anterior a Cristo y sus seguidores, quienes ven él la ejemplificación de sus creencias. Se pueden encontrar en la obra de Platón las ideas que les sirvieron de sustento a las creencias Gnósticas. Los gnósticos surgen hacia el siglo II antes de Cristo y aún perduran hasta el siglo III de nuestra era. Comienzan a ser perseguidos por los primeros líderes cristianos. San Jerónimo da noticia de ellos y en sus cartas.
Maniqueos.
Para ellos el mundo era una constante lucha entre el espíritu y el cuerpo, el primero creado por Dios y el segundo por el demonio; para ellos Jesús era una encarnación divina. Llegaron a aseverar que el Dios del Antiguo Testamento era el creador del cuerpo, el creador de lo malo. La pugna entre la Luz-Bien-Ornuz y la Oscuridad-Mal-Ahrimán era el mundo en el que nos encontramos.
Cátaros.
Grupo que tenía sus bases en las creencias gnósticas y maniqueas, que proliferó hacía el siglo XIII en el sur de Francia. No creían en los sacramentos, ni en la comunión, por lo que los sacerdotes resultaban innecesarios. Fue por ellos por quien la Iglesia instauró la primera Inquisición dirigida por el Papa. Creían que las almas se encarnarían hasta que fuesen capaces de un autoconocimiento que los llevara a la visión divina y así liberarse del mundo. Uno de los própositos centrales de los cátaros era realizar una observación literal de las doctrinas de Cristo, oponiéndose a la acumulación de riquezas del clero, actividad que critican reiteradamente. Tras varios intentos por parte del vaticano de regresar a los cátaros a la ortodoxia, Inocencio III en 1208 decide actuar con violencia contra ellos y perseguirlos.

[i] Código de Derecho Canónico. http://www.corazones.org/diccionario/herejia.htm
[ii] Vallejo, Fernando, La Puta de Babilonia, Planeta 2007, México, D.F.
[iii] http://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/letras31/notas2/sec_2.html
[iv] Asimov, Isaac, El Imperio Romano, Alianza Editorial 1989, México, D.F.