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miércoles, 5 de diciembre de 2007

Los misterios de Eleusis

En el santuario de Eleusis se realizaba la representación de un drama sagrado en que tanto los iniciados como los oficiantes tenían un papel que desempeñar.
Según el profesor Bernabé existen unos rasgos generales que aparecen en estas celebraciones, entre los que destacan:
Hay una iniciación. En algunos casos lo característico es que esta iniciación está abierta a ambos sexos y tanto a ciudadanos como a no ciudadanos. En Eleusis, sólo pueden iniciarse personas adultas y que supieran hablar griego.
Hay en ellos un fuerte componente agrario, que se manifiesta tanto en la relación de los mitos que los sustentan con los ciclos de la naturaleza. como de un modo más físico, porque forma parte del rito la ingestión de productos del campo, como vino o cebada. La ingestión de vino presenta otro aspecto que podríamos denominar en términos eufemísticos, la expansión de la conciencia, una cierta huida del estrecho marco del yo. Como veremos luego, teorías poco contrastadas y muy deficientemente basadas hablan del uso de alucinógenos.
También hay un fuerte componente sexual. Pero no malinterpretemos la afirmación. No se trata de orgías dignas de una película X, sino de que el culto es una exaltación de la vida y tal exaltación se manifiesta, por ejemplo, en la exhibición de representaciones de genitales.
Se acompañan de mitos, que generalmente hablan de dioses que sufren, incluso que mueren, aunque habitualmente tras la extrema caída vuelve su recuperación, su resurrección y su gloria. Todo ello apunta a que en los orígenes de estos ritos mistéricos pueden estar, por una parte, ritos de iniciación y por otra, ritos agrarios, y que la unión de iniciación, exaltación agraria y sexo pueden ser los vehículos de representar en el rito el triunfo de la vida sobre la muerte.
Los componentes básicos de los rituales son tres:
acciones (drómena)
visiones (horómena)
un tipo de texto pronunciado (legómena).
Una de las fuentes esenciales para describir lo que ocurría en Eleusis, es la versión detallada que ofrece Pausanias, que como gran viajero de la Grecia Clásica da pelos y señales de todo lo que veía a modo de comentarista social de la época. Aunque, como buen escritor de misterio, y buscando impacto, dice que no puede describir los elementos que componen el misterio, porque en un sueño se le había prohibido, da las pistas suficientes, para que sus avezados lectores puedan leer entre líneas, y a sus entreveladas descripciones debemos añadir tu trocito de tal autor, un pedacito de vaso griego u, fragmento de relieve y agitamos la coctelera con un poco de estudio de historiadores, filólogos y teólogos y descubriremos, que aunque no se conoce todo a ciencia cierta y tenemos muchas lagunas ignoramos menos de lo que creemos del santuario, sus ritos, su administración y su modo de vida.
EL culto de Eleusis fue controlado por el estado casi desde sus comienzos, en el 590 hay una ley de Solón que regulaba un asunto de los Misterios, lo que indica que ya en aquel tiempo las decisiones sobre Eleusis se tomaban en Atenas. Existen muchos decretos reguladores, de la Asamblea ateniense, que muestran hasta qué punto era evidente la tutela de las instituciones sobre este fenómeno religioso.
http://www.dearqueologia.com/misterios_eleusis.htm

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Siracusa


Ubicada en la costa sureste de la isla de Sicilia.
El sector antiguo de la ciudad se encuentra separado por un canal, y conforma la isla de Ortigia.
Se conservan restos del teatro griego para 15000 espectadores con que contaba y de la ciudadela construida en tiempos de Diosinio II a comienzos del siglo IV a.C.
Al recorrer la ciudad actual, el visitante es sorprendido a cada paso por restos de los edificios antiguos.
Fue fundada en el año 734 a.C. por colonos griegos procedentes de la ciudad de Corinto.
El nombre de la ciudad no es griego y, de ser fenicio, significaría "roca de las gaviotas".
La isla de Ortigia era la sede de la diosa Artemisa fluvial (Alphioa). Bajo esa misma forma se adoraba a Artemisa en Olimpia, junto al río Alfeo. En el centro de la isla de Ortigia se hallaba la fuente de Aretusa, uno de los lugares sagrados de la ciudad. Según la leyenda, el agua de la fuente procedía del río Alfeo. Alfeo amaba a la ninfa Aretusa y brotaba en Sicilia para unirse a su amada. Se decía que una vez había sido lanzada una copa al río en Olimpia y la misma había aparecido en la fuente de Aretusa en Ortigia y que se enturbiaban las aguas de la fuente cuando se lanzaban las cenizas de los sacrificos al río Alfeo en Olimpia.
En tiempos antiguos, fue la ciudad más importante de la isla de Sicilia.
El tirano Hierón I, que gobernó durante la primera mitad del siglo V a.C., se destacó como mecenas de las artes. Así fue que contó en su corte, entre otros, a Esquilo y Píndaro.
Luego de expulsar al hermano de Hierón, Siracusa pudo tener un gobierno democrático.
Los demócratas continuaron la política expansionista de los tiranos. Hacia mediados del siglo V a.C. ya habían atacado la isla de Elba y saqueado los puertos de Córcega, e incluso se preparaban para atacar Atenas.
En el año 415 a.C. Siracusa fue atacada por los atenienses que respondieron al pedido de ayuda de los habitantes de la ciudad siciliana de Segesta, la cual por entonces se hallaba en guerra con las ciudades de Selinonte y Siracusa. Los atenienses fueron duramente derrotados en mar y en tierra. Este hecho llevó a Siracusa a apoyar a Esparta en la Guerra del Peloponeso y a contribuir a su triunfo.
Los atenienses que sobrevivieron a la derrota militar (unos siete mil) fueron encerrados en las latomías (calabozos de Siracusa respecto de los cuales comenta Cicerón: «No existe ni puede imaginarse nada tan cerrado ni tan seguro respecto a cualquier intento de evasión») donde pasaron unos setenta días hasta ser vendidos como esclavos..
Los cartagineses amenazaron a la ciudad hacia fines del siglo V a.C. con sus conquistas en la isla de Sicilia. A este peligro hizo frente un nuevo tirano, Dionisio I.
Durante la mayor parte del siglo III a.C. Siracusa fue aliada de Roma en su lucha contra Cartago. Pero en el año 215 a.C. los partidarios de Cartago se hicieron con el poder. Los romanos intentaron entonces tomar la ciudad, que contó para su defensa con los inventos del genial Arquímedes. De todos modos Siracusa cayó bajo el dominio romano en 211 a.C.
Arquímedes, uno de los más renombrados matemáticos e inventores de la historia, nació en Siracusa en el año 287 a.C. y pasó allí la mayor parte de su vida. Durante la invasión romana inventó diversos dispositivos que fueron utilizados para la defensa de la ciudad.
Píndaro, el gran poeta lírico nacido cerca de Tebas, se radicó durante dos años en Sicilia, invitado por el tirano Hierón I.
Platón, por intermedio de Arquitas de Tarento, llegó a la corte del rey Dionisio I de Siracusa, con el fin de llevar a la práctica sus ideas políticas. El rey, más dado al capricho que a la razón, terminó vendiendo al ateniense como esclavo. Por suerte, Platón fue adquirido por un filósofo socrático de Cirene que le devolvió inmediatamente la libertad. Cuando Platón quiso devolverle el dinero, Anníceris (así se llamaba el cirenaico), se negó a aceptarlo y Platón utilizó esa suma para comprar los terrenos en los que fundaría su Academia. Muchos años después, volvió Platón a Siracusa con el mismo propósito y fracasó.

martes, 27 de noviembre de 2007

Oraculo de Delfos

El oráculo de Delfos fue un gran recinto sagrado dedicado principalmente al dios Apolo que tenía en el centro su gran templo, al que acudían los griegos para preguntar a los dioses sobre cuestiones inquietantes. Situado en Grecia, en el emplazamiento de lo que fue la antigua ciudad llamada Delfos (que hoy ya no existe), al pie del monte Parnaso, en medio de las montañas de la Fócida, a 700 m sobre el nivel del mar y a 9,5 km de distancia del golfo de Corinto.
El nombre de Pito fue tomado de la serpiente Pitón (Πυθων) que vivía en una cueva de estos parajes y a la que el dios Apolo dio muerte para apoderarse de su sabiduría y ser él quien presidiera el oráculo. La mitología cuenta que después de dar muerte a la serpiente, Apolo guardó sus cenizas en un sarcófago y fundó en su honor unos juegos fúnebres que se llamaron Juegos Píticos. Más tarde corrió la leyenda de que ese sarcófago se hallaba enterrado debajo del ónfalos, en el templo de Apolo en Delfos. De este nombre derivó el de Pitia o Pitonisa (Πυθια), nombre que se le fue dando a las mujeres que interpretaban las respuestas, es decir el oráculo. Al templo de Apolo se le llamaba también Pition (Πυθιoν) y al mismo Apolo en Delfos se le llamó Apolo Pitio.
Pitia o Pitonisa.Se sabe que la elección de este personaje se hacía sin ninguna distinción de clases. A la candidata sólo se le pedía que su vida y sus costumbres fueran irreprochables. El nombramiento era vitalicio y se comprometía a vivir para siempre en el santuario. Durante los siglos de apogeo del oráculo fue necesario nombrar hasta tres pitonisas para poder atender con holgura las innumerables consultas que se hacían por entonces. Sin embargo en los tiempos de decadencia sólo hubo una, suficiente para los pocos y espaciados oráculos que se requerían.
Los consultantes tenían una entrevista con ella unos días antes del oráculo. Este hecho está perfectamente documentado en las noticias que dan los autores de la Antigüedad. El oráculo se celebraba un día al mes, el día 7 que se consideraba como la fecha del nacimiento de Apolo. Los consultantes eran de todo tipo, desde grandes reyes hasta gentes pobres. En primer lugar se ofrecía un sacrificio en el altar que había delante del templo. A continuación se pagaban las tasas correspondientes y por último el consultante se presentaba ante la Pitia y hacia sus consultas oralmente, según se cree.
Se conoce muy poco sobre el rito que se seguía en el oráculo. Se sabe que la Pitia se sentaba en un trípode que estaba en un espacio llamado aditon, al fondo del templo de Apolo Pitio. Αδυτων significa "fondo del santuario" y τo αδυτoν significa "lugar sagrado de acceso prohibido".
En el oráculo de Dódona se hacían las consultas grabadas en laminillas de plomo de las que se han encontrado bastantes ejemplares en las excavaciones. La Pitia daba respuestas (el verdadero oráculo) que un sacerdote recogía y escribía en forma de verso. Después se le entregaba al consultante. En un primer momento, las sentencias de la pitonisa se hacían en verso, pero a mucha gente le parecía extraño que, siendo Apolo el dios de la música, tuvieran las predicciones tan mala calidad rítmica y melódica. Así que pronto la pitonisa comenzó a predecir en prosa.
Uno de los enigmas con el que se enfrentan los estudiosos del tema es el gran número de aciertos que tuvo el oráculo de Delfos. La fe en él era total, incluso si se equivocaba porque en ese caso se decía que el fallo era la interpretación de lo dicho y no el oráculo en sí.